
El movimiento estudiantil ha ganando en dimensión europea con el desarrollo del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). La historia del Europeans Students Union (ESU) es demostrativa de esa evolución.
Nació en 1982 mediante la agrupación de siete sindicatos de estudiantes (WESIB) para, simplemente, recoger y distribuir la información procedente de los organismos europeos en materia de educación.
El éxito de los programas de intercambio Erasmus y Sócrates amplió su nómina de miembros hasta 31 sindicatos en 1992. Pasó a llamarse ESIB (sin la W de West). Para entonces, sus fines ya adquirieron un enfoque más representativo dentro de las instituciones europeas.
Pero fue el arranque del Proceso de Bolonia en 1999 el que consolidó al rebautizado ESU en portavoz autorizado en la convergencia del sistema universitario europeo, representando a más de diez millones de personas de 36 países diferentes.
Para entender sus aportaciones al Proceso de Bolonia, puedes consultar el documento (en inglés), de noviembre del 2008: Towards 2020: A Student-Centred Bologna Process
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Declaración de Bolonia